La Higiene como aspecto a tener en cuenta

Uno de los fundamentos de enfermeria que tiene como finalidad la comodidad del paciente es la de proporcionarle la higiene personal que necesita, ya que además previene que el enfermo adquiera una infección.

La piel y las mucosas son la protección del cuerpo contra infecciones y lesiones de los tejidos internos, ayudan a regular la temperatura y excretan desechos, por lo que su higiene es indispensable para mantener su salud.

Cuando se realiza la valoración de un paciente los fundamentos de enfermería indican que es necesario obtener información sobre sus hábitos de limpieza personal, para diseñarle un plan de aseo.

Dentro de los cuidados que se le deben de proporcionar al paciente está el de asear su piel cuantas veces sea necesario; para esto es conveniente considerar la edad de la persona, ya que la piel tiene diferentes características dependiendo de la edad, la piel de un bebé es diferente a la de una persona mayor, estas características tienen que ser tomadas en cuenta al momento de planear y llevar a cabo los cuidados de limpieza.

Dentro de los fundamentos que tratan sobre la higiene y cuidado de la piel se especifica la importancia de orientar al paciente sobre la buena nutrición, la ingesta de líquidos y el ejercicio para mantener una piel saludable.

El estado de salud de una persona puede impedirle realizar su higiene personal adecuadamente, la enfermera deberá de tener en cuenta este estado de salud del paciente antes de realizarle algún proceso de aseo.

La piel es un órgano muy sensible que puede ser afectado por ciertos tratamientos farmacológicos o radiológicos, por lo que la revisión constante de su estado es una recomendación.

Es entonces muy importante realizar el aseo personal de los pacientes, por lo menos y dentro de lo que su estado de salud permita, asear el cuero cabelludo, dientes, oído externo, zona axilar, ano y la zona genital, de esta manera las personas se sentirán más cómodas; es fundamental tener el cuidado de dejar esas áreas perfectamente secas para evitar la proliferación de microorganismos o irritaciones.

Los fundamentos de enfermería clasifican el aseo personal en tres rubros dependiendo del momento del día; el aseo matutino que tiene que incluir el lavado de cara, de manos, dientes y si el estado de salud del paciente lo permite, realizar un baño o limpieza corporal con esponja, con la finalidad de preparar al enfermo para su desayuno, además de brindarle una comodidad física y bienestar emocional. El aseo vespertino incluye lavar las manos y la higiene bucal que preparan al paciente para dormir.

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